Concentración pensiones lunes 8 de febrero

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[Jueves, 04 de febrero de 2021]

COMUNICADO

Un lunes 8 de febrero de 2021, a las 12h en la Plaza de Andalucía de Úbeda, la Asamblea de Pensionistas volvemos a salir a la calle y convocamos a toda la población para defender unas pensiones públicas dignas para todas y todos, para quienes ya somos pensionistas y para quienes van a serlo en el futuro.

La Concentración la haremos respetando todas las medidas sanitarias y de seguridad.

Las reformas privatizadoras y de deterioro del sistema público de pensiones que prepara el Gobierno solo se pueden parar con la movilización social por lo que, aunque estemos en un periodo de pandemia, el covid-19 no nos puede paralizar ni impedir defender nuestros derechos.

En esta ocasión queremos denunciar principalmente la brecha de género actualmente existente en las pensiones, por ello el lema de este lunes 8 de febrero será:

PENSIONES PÚBLICAS DIGNAS

PARA HOMBRES Y MUJERES

El sistema de desigualdades existente entre hombres y mujeres como consecuencia de la sociedad capitalista y patriarcal que sufrimos se refleja tanto en la brecha salarial como en la brecha de las pensiones por motivos de género.

Si la brecha salarial en el mundo laboral se cifra en torno al 20%, la brecha de género en las pensiones públicas se puede estipular sobre el 37%. Una brutalidad.

Las recomendaciones del Pacto de Toledo no contemplan ninguna mejora para reducir esta brecha de género a pesar de que más de la mitad de las personas pensionistas, prácticamente unos 5 millones, son mujeres.

Por el contrario, la recomendación número 17 del Pacto de Toledo está dedicada a las mujeres pero solo para denigrarlas una vez más al asignarles el papel de meras cuidadoras.

Los datos son contundentes:

+ Ninguna de las pensiones medias cobradas por las mujeres alcanza el Salario Mínimo Interprofesional (950 euros). Según diferentes estudios, las pensiones medias percibidas por las mujeres se sitúan en 825,48 euros, lo que supone un desfase del 54,66% con las pensiones medias que cobran los hombres. Además, según un informe del IMSERSO, el 64,73% de las pensiones no contributivas las perciben mujeres, con una cuantía media de 393,54 euros.

+ Se calcula que hay más de dos millones de mujeres en el umbral de la pobreza.

Los motivos que explican estos datos son también muy elocuentes:

+ La brecha salarial está en función de los años cotizados y los salarios percibidos y las mujeres, durante su vida laboral, han tenido salarios más bajos y han cotizado menos años, existiendo además un claro sesgo de segregación profesional de manera que los trabajos feminizados son los más precarios, los más invisibles, los peor remunerados, los más eventuales y temporales.

+ La mayor tasa de temporalidad y la mayoría del trabajo a tiempo parcial (las tres cuartas partes) son trabajos desempeñados por mujeres.

+ Las mujeres somos las primeras en ser despedidas, en pasar a situación de ERTE, las que más tiempo pasamos en el desempleo, lo que se traduce en que la media de la prestación contributiva es significativamente menor que la de los hombres.

+ Las mujeres sufren trayectorias laborales más cortas, con menos años de cotización y además con una mayor precariedad, por tanto, con unas bases de cotización mucho más bajas. La maternidad suele ser un tiempo de ruptura con la carrera profesional y el parón en los años de cotización provoca que haya esta enorme brecha por género en las pensiones.

+ A las mujeres, el sistema patriarcal les asigna el desempeño de trabajos como la crianza, el trabajo doméstico, el trabajo de cuidados que directamente son no remunerados, por lo tanto, no cotizan y en consecuencia no generan derecho a pensión contributiva. Esto supone un gran ahorro para el estado y garantiza el funcionamiento del sistema a costa de la explotación de las mujeres

+ Para colmo de males, la actual pandemia ha venido precisamente a profundizar el drama de la desigualdad, de injusticia social y marginación que sufren las mujeres. Con la pandemia, el paro, los trabajos parciales de las mujeres ha aumentado con respecto al de los hombres.

+ Con la precariedad actual, con la volatilidad de los contratos parciales, eventuales, inestabilidad, etc., que viven las mujeres, sus futuras pensiones tampoco se verían beneficiadas por los previsibles planes de empresa privados que contemplan las recomendaciones del Pacto de Toledo.

+ En el Pacto de Toledo ni se mencionan las mujeres del mundo rural, ni las jóvenes, ni las dependientes, ni con diversidad funcional, ni las que trabajan sin contratos en cuidados, ni las viudas o huérfanas, ni las mujeres migrantes…

+ El aumento de 15 a 25 años, incluso a los 35 años que tienen previsto plantear en la próxima ley de reforma de las pensiones, para calcular el computo de la futura pensión, sin duda, perjudicará directamente a las mujeres dada las enormes dificultades que tienen actualmente para incorporarse al mundo del trabajo o continuar en el mismo de manera estable. Si, además se aumenta el numero de años para tener derecho a una pensión publica, esa medida está provocando una menor pensión o simplemente será una no contributiva.

Las soluciones pasan por:

+ La equiparación salarial entre hombres y mujeres, por el reparto del trabajo de cuidados y doméstico.

+ Liberar a las mujeres de su mero papel de cuidadoras e incentivar su incorporación activa al mundo laboral en igualdad de oportunidades con el hombre.

+ Reconocer los trabajos domésticos, de crianza y de cuidados, remunerarlos y así garantizar la independencia económica de las mujeres.

+ Eliminar los contratos a tiempo parcial y contratos precarios, mayoritariamente asumidos por las mujeres al tener que compatibilizarlos con la crianza y el trabajo de cuidados de personas dependientes.

+ Aumentar la pensión mínima hasta 1.084 euros como indica la Carta Social Europea.

+ Incrementar las pensiones de viudedad llegando al 100% de la pensión que cobraba el cónyuge.

+ Plantear la revalorización de las pensiones de manera que aumenten más las pensiones bajas y así ir reduciendo la desigualdad actual.

+ Integrar a las empleadas del hogar en el Régimen General de la Seguridad Social para que, además de adquirir el derecho al desempleo, logren una mayor pensión en el futuro.

+ Reducir la jornada laboral y garantizar la escolarización desde los 0 años, además de la equiparación para que los hombres asuman la mitad del trabajo de cuidados.

El objetivo es parar la privatización del sistema público de pensiones, erradicar la brecha salarial y brecha en las pensiones que tanto humillan a las mujeres

Asamblea de Pensionistas – Úbeda.

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